Más de nueve años de guerra en Siria





Estas son las principales etapas de la guerra en Siria, donde este domingo se celebran elecciones legislativas, un conflicto que implica a múltiples actores regionales e internacionales y que desde 2011 dejó más de 380.000 muertos y millones de refugiados y desplazados.

– Revuelta y represión –

El 15 de marzo de 2011, en el marco de la Primavera Árabe estalló un movimiento de protesta en Siria, gobernada con mano de hierro durante los últimos 40 años por la familia Al Asad. Bashar sucedió en 2000 a su padre, Hafez.

En julio, un coronel refugiado en Turquía creó el Ejército Sirio Libre (ESL), compuesto por civiles y desertores del ejército.

El movimiento de oposición se convirtió en una rebelión armada, apoyada por Occidente, Turquía y países árabes. Los rebeldes conquistaron importantes feudos, especialmente sectores de la ciudad de Homs (centro), o barrios de Alepo (norte).

– La aviación, gran baza del régimen –

En marzo de 2012, el ejército retomó el control del bastión rebelde de Homs. Llevó también a cabo otras operaciones sangrientas, especialmente en Hama (centro), tras masivas manifestaciones antirrégimen.

En julio, los rebeldes lanzaron la batalla de Damasco, conquistaron algunas zonas de la periferia, pero el gobierno logró conservar el control de la capital.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) y militantes denunciaron, a partir de 2013, que los helicópteros y aviones del régimen empezaron a arrojar barriles de explosivos sobre los sectores rebeldes.

– Hezbolá e Irán –

En abril de 2013, el movimiento islamista chiita libanés Hezbolá reconoció que intervenía en Siria para ayudar a las fuerzas de Al Asad, miembro de la minoría alauita, una rama del chiismo.

Por su parte, el Irán chiita ayudó financiera y militarmente al régimen enviando “asesores militares” y “voluntarios” iraníes, pero también afganos y paquistaníes.

– Contención de EEUU –

En agosto de 2013, un ataque químico imputado al gobierno sirio en dos zonas rebeldes cerca de Damasco causó más de 1.400 muertos, según Estados Unidos; pero el gobierno de Al Asad lo negó.

Barack Obama, para quien los ataques químicos eran una de las líneas rojas, renunció en el último momento a ordenar bombardeos de represalia y selló con Rusia un acuerdo para que se desmantelara el arsenal químico sirio.

– Yihadistas –

En junio de 2014, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) proclamó un “califato” en los territorios conquistados en Siria e Irak.

En septiembre, una coalición internacional dirigida por Estados Unidos lanzó los primeros bombardeos aéreos contra el EI en Siria.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dominadas por la milicia kurda de las Unidades de Protección Popular (YPG) y apoyadas por la coalición, expulsaron al grupo EI de su feudo de Raqa y luego se apoderaron, en marzo de 2019, de su último bastión en Siria, en Baghuz.

El jefe del EI, Abu Bakr Al Bagdadi, murió en 2019 durante un asalto de las fuerzas estadounidenses en el noroeste de Siria.

– Putin ayuda a Asad –

En septiembre de 2015, Rusia emprendió una campaña de bombardeos aéreos en apoyo a las tropas de Al Asad, en dificultades frente a los rebeldes y los yihadistas.

El apoyo decisivo de Rusia ayudó enormemente al régimen. La rebelión encadenó varias derrotas y fue expulsada de Alepo a finales de 2016; de Guta Oriental (cerca de Damasco), en 2018, a fuerza de bombardeos y destrucciones masivas.

– Ataques químicos –

En abril de 2017, un ataque con gas sarín, imputado al régimen, mató a más de 80 civiles en Jan Sheijún (provincia de Idlib).

En represalia, el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó que se bombardeara la base aérea de Al Shayrat (centro).

En abril de 2018, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido llevan a cabo bombardeos conjuntos de represalia contra posiciones militares del gobierno sirio en reacción a un ataque químico en Duma, cerca de Damasco.

– Nueva operación de Turquía –

El 9 de octubre de 2019, Turquía, que ya había llevado a cabo dos operaciones en el norte de Siria desde 2016, lanza una ofensiva aérea y terrestre, junto a sus apoyos en Siria y facilitada por la retirada de Estados Unidos, para alejar de la frontera a los milicianos de las YPG.

Con la operación, Turquía toma el control de una franja del territorio sirio, pegado a su frontera, de 120×30 km.

– Batalla de Idlib –

En diciembre de 2019, el gobierno sirio, apoyado por Rusia, lanza una nueva ofensiva en el noroeste del país contra el último gran bastión de los yihadistas y los rebeldes.

Un alto el fuego logrado gracias a Ankara y Moscú fue logrado en marzo, después de meses de bombardeos y enfrentamientos que provocaron una verdadera catástrofe humanitaria.

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